Comunicación Social | Universidad Mariana | ISSN- 2981-3832
La inteligencia artificial, un impulso al arte futurista
La inteligencia artificial, un impulso al arte futurista

En un mundo cada vez más digitalizado, la inteligencia artificial ha encontrado su camino en el ámbito artístico, desafiando los límites de la imaginación humana. Desde pinturas generadas por algoritmos, hasta canciones musicales compuestas por máquinas. Esta nueva forma de creatividad está explorando territorios desconocidos y cuestionando la percepción tradicional del arte.

Osvaldo Ordoñez, líder del laboratorio de tecnología en Bellas Artes recreando una fotografía con temática Cyberpunk – Fotografía: Samir Acosta 

Hasta hace poco se pensaba que la Inteligencia Artificial (IA) no podría ser creativa tal como lo es la del ser humano, y que áreas como el arte, la ilustración o la música estaban a salvo de la automatización o la sustitución de las capacidades técnicas humanas aplicadas a la creatividad. Pero a medida que la inteligencia artificial evoluciona, comienza a dar pasos muy grandes y es capaz de crear piezas de arte únicas. En este reportaje se tendrán diferentes puntos de vista y se tratará de explicar cómo la inteligencia artificial se está adentrando en los diferentes campos del arte.

El renacer de la literatura en la era tecnológica 

Persona leyendo en la biblioteca Shirakaba- Fotografía: Samir Acosta 

Comenzamos hablando con Alejandra España, ingeniera electrónica de la Universidad de Nariño, quien nos afirma que “la tecnología con un buen uso, ayuda a prevalecer eso que quisiéramos que fuera eterno” refiriéndose a que en el caso de la literatura las obras se pueden perder o deteriorar, pero con la tecnología se puede mantener durante mucho tiempo, tanto así que generaciones muy futuras podrán conocer nuestra historia y tenerla vigente. 

La distribuidora de contenido editorial digital Libranda, dio a conocer su Informe sobre Libro Digital 2020, a partir de la pandemia ocasionada por el Covid-19. El estudio detalla que la lectura digital registró “un crecimiento excepcional de las ventas de libros digitales, del préstamo bibliotecario digital y del tiempo que los lectores destinaron a la lectura en las plataformas de suscripción”. En 2020, el crecimiento de este formato en unidades vendidas a través del canal Librerías y bibliotecas en todos los territorios del mundo, fue de 48% y de un 37% en valor monetario.

El estudio muestra que los ingresos derivados por las ventas de Ebooks y audiolibros crecieron un 113% respecto de 2019. La venta unitaria representa el 75% del negocio, la venta por suscripción un 19% y el resto el sistema de bibliotecas un 6%. 

“Siento que todo es útil y la evolución que tenemos es irreversible e inevitable”, afirma Alejandra, y asegura que hay que sacar provecho a los avances tecnológicos que tenemos y que los resultados dependen de la intencionalidad del ser humano, de no querer sustituir a las personas, sino más bien de aportar al bien de la humanidad.

La digitalización de libros ha traído consigo una serie de ventajas y desafíos en el mundo de la lectura. Por un lado, la disponibilidad y accesibilidad de libros electrónicos ha aumentado significativamente, permitiendo a los lectores llevar consigo una biblioteca entera en dispositivos portátiles. Además, la búsqueda y el acceso rápido a información específica se ha vuelto más fácil, facilitando la investigación y el estudio. Sin embargo, esta transición al formato digital también ha generado preocupaciones. La dependencia de la tecnología plantea problemas de seguridad y privacidad, y la posibilidad de censura y piratería de contenidos sigue siendo una preocupación constante para los autores de libros. Además, cuando el pirateo de libros se lleva a cabo con ánimo de lucro (por ejemplo, las páginas de descarga suelen financiarse con publicidad), estamos hablando de un delito tipificado como tal en los artículos 270 a 272 del Código Penal, que está penado con multas de 12 a 24 meses y penas de prisión de 6 meses a 4 años.

Según una encuesta realizada por estudiantes de cuarto semestre de Comunicación Social de la Universidad Mariana, el 70% de lectores de edades entre 20 y 45 años todavía prefieren la experiencia de un libro físico, argumentando que la digitalización puede comprometer la conexión emocional y la sensación de inmersión que ofrece la lectura tradicional en papel.

Persona escribiendo en máquina en la biblioteca Shirakaba- Fotografía: Samir Acosta 

“Yo no creo que la tecnología te quite a ti el amor y la profesión que tienes, creo que solo te está dando una herramienta más para que puedas evolucionar desde ahí”, dice Alejandra en el sentido de que la inteligencia artificial puede analizar grandes volúmenes de texto y extraer conocimientos, facilita la investigación y el estudio de la literatura. También se ha utilizado para mejorar la traducción automática, permitiendo que las obras literarias se difundan a nivel mundial y lleguen a audiencias diversas. 

Antes los escritores anunciaban sus libros en periódicos y hacían su publicidad, ahora la tecnología permite que lleguen los libros a todo tipo de persona y así el arte pueda llegar a todos los rincones del mundo. Alejandra afirma que “los escritores menos reconocidos puedan tener la forma de llegar a más personas, siento que la tecnología nos ayuda mucho en eso”. 

La inteligencia artificial ha demostrado ser una herramienta poderosa en la literatura. Sin embargo, uno de los principales debates que surgen en relación con la inteligencia artificial aplicada a la escritura, es su aparente carencia de sentimientos y emociones humanas. A diferencia de los autores humanos, cuyas obras reflejan su perspectiva única y su capacidad para transmitir emociones complejas, las creaciones literarias generadas por inteligencia artificial pueden carecer de la profundidad emocional y la conexión humana que se encuentra en la literatura tradicional. Aunque la inteligencia artificial puede producir textos coherentes y bien estructurados, su falta de experiencia y emociones personales pueden limitar su capacidad para explorar los matices de la condición humana.

Un personaje muy importante en la literatura es el Comunicador Social y Magíster en Etnoliteratura Jhon Jairo Rodríguez Saavedra, quien nos cuenta que “en la literatura hay un montón de componentes que la inteligencia artificial no podría dominar”. También nos habla de la relación de las cosas con la realidad, con vivencias desde la niñez, anécdotas que recopilan los autores y nos da como ejemplo a Gabriel García Márquez, “la literatura no es solo lo textual”, va más allá, abarcando un amplio espectro de expresiones artísticas y formas de comunicación. Si bien los libros y la escritura tradicional son pilares fundamentales de la literatura, también es fundamental reconocer que se extiende a otros medios como el teatro, el cine, la música y las artes visuales. Estas formas de expresión artística pueden transmitir narrativas, emociones y mensajes literarios de manera única, utilizando el poder de la imagen, el sonido, el movimiento y la interpretación.

La sinfonía de la IA en la música 

Instrumentos de producción musical de Prix Records – Fotografía: Sebastian Valencia  

La inteligencia artificial ha revolucionado la industria musical ofreciendo una amplia gama de beneficios. Una de las principales ventajas es la capacidad de crear música de manera autónoma. Los algoritmos de generación de música pueden componer melodías y arreglos originales explorando nuevas combinaciones de sonidos y estilos que desafían las convenciones tradicionales. Además, la inteligencia artificial puede analizar grandes conjuntos de datos musicales y extraer patrones y tendencias, lo que permite a los músicos y productores tomar decisiones informadas sobre la estructura y el contenido de sus composiciones. También se ha utilizado para mejorar la calidad del sonido y la producción musical, optimizando la mezcla y la masterización de canciones. 

El ámbito musical es muy amplio y existen personas muy destacadas. Este es el caso de David Esteban Erazo, productor musical egresado de la Universidad Nacional, quien nos cuenta desde su punto de vista la importancia de la inteligencia artificial en la música. “La tecnología ha sido supremamente importante para el desarrollo de estos proyectos”, afirma David. La tecnología está en los conciertos, en el desarrollo creativo y visual de portadas, videos y facilita el acercamiento con todo el mundo, para hacer colaboraciones internacionales en todo el desarrollo de un proyecto. El proceso de creación la inteligencia artificial es muy importante, un ejemplo serían los plugins de audio, que son emuladores de sonido, el llamado sample, en música llamado el anglicismo sample, que se utiliza para referirse a una muestra de un sonido grabado en cualquier tipo de soporte para reutilizarla posteriormente como un instrumento musical o una grabación diferente de sonido. “Se puede samplear un instrumento que nunca llegaste a tocar, al tocar un piano y al samplear nota por nota, se escucha un violín, todo esto sigue en constante evolución, ha ido mejorando y sonando lo más natural posible”, dice David Erazo. 

La tecnología ayuda a bajar los presupuestos de producción. La inteligencia artificial aporta mucho en este sentido porque muchos artistas no tienen la facilidad económica para la inversión de un proyecto musical. Además de los costos de producción, también se reducen los costos de circulación de discos musicales y gracias a la tecnología ahora es fácil vender y poder vivir de ello.  “Tus proyectos pueden tener monetización siempre y cuando sepas venderlos”, asegura David.

Con el gran crecimiento de las plataformas digitales dedicadas a la reproducción de música tales como Spotify, SoundCloud, Apple Music, YouTube Music, entre  muchas otras, la industria musical tomó un rumbo diferente.

Un estudio de IAB México y Kantar reveló que, hasta septiembre de 2021, escuchar música en plataformas online fue el contenido más buscado en la red (75%), dada su practicidad, disponibilidad y la cantidad de canciones y artistas que albergan.

Productor musical realizando mezcla de sonidos – Fotografía: Sebastian Valencia 

La inteligencia artificial ha demostrado su capacidad para generar composiciones musicales. Existe un aspecto intrínseco de la creatividad humana que aún desafía la replicación completa por parte de las máquinas. “Por lo pronto la IA no es capaz de hacer exactamente lo que una persona puede hacer en creación musical… pero la idea es que se llegue hasta allá, la idea es que una inteligencia artificial pueda suplir una inteligencia humana”, nos cuenta Andrés Valencia, Ingeniería de Sistemas y productor musical de música urbana. La música es una forma de expresión profundamente arraigada en la emoción y la experiencia humana, y a menudo se basa en la intuición, la improvisación y la interpretación subjetiva. Si bien la inteligencia artificial puede aprender a analizar patrones musicales existentes y crear música que siga estas pautas, es difícil para ella capturar completamente la originalidad, la sensibilidad y la autenticidad que provienen de la perspectiva humana.

“La IA necesita consumir recursos de personas… ese sería el motor de creación”, nos dice Andrés. La inteligencia artificial necesita de la colaboración y aportes de las personas para poder generar contenido de manera efectiva. Los datos recopilados y proporcionados por las personas son fundamentales para alimentar y mejorar los sistemas de IA, ya que son ellos quienes aportan la experiencia humana, el conocimiento y la creatividad necesaria. Además, los seres humanos también desempeñan un papel crucial en la supervisión, validación y refinamiento de los resultados generados por la IA, asegurándose de que se cumplan los estándares deseados.

La inteligencia artificial ha empoderado a los artistas musicales al proporcionarles herramientas innovadoras para la creación, exploración y mejora de la música, allanando el camino hacia nuevas fronteras creativas en la industria. 

“Le estamos permitiendo a la IA muchas cosas, que socialmente no deberíamos”, nos dice Luz Mary Rosero Garcés, que actualmente hace parte de la Corporación Caminos de Mujer. Luz Mary sostiene que la IA puede conducir a una homogeneización en la generación de contenidos creativos. La capacidad de la IA para analizar patrones y tendencias puede llevar a la reproducción de ideas convencionales y a la falta de originalidad en la producción artística. Además, al automatizar tareas creativas, la IA puede disminuir el tiempo y el esfuerzo requeridos para crear, lo que podría llevar a una menor dedicación y exploración de ideas más profundas.

“Los límites los ponen los seres humanos”, dice Luz Mary Rosero. Aunque la IA ha avanzado significativamente en su capacidad de procesamiento, aprendizaje automático y toma de decisiones, aún depende de la programación, el diseño y la supervisión humana. Los límites éticos, legales y tecnológicos que se aplican a la IA son determinados por la sociedad y las normas establecidas por los seres humanos.

En conclusión, frente a los diferentes puntos de vista, la colaboración entre la IA y las personas se complementa mutuamente, ya que la IA aprovecha el potencial humano para generar contenido de calidad, y las personas aprovechan las capacidades y eficiencia de la IA para mejorar y ampliar sus propias capacidades creativas.