¡La patria o la vida!

Actualizado: 12 may 2019

Dos perspectivas diferentes sobre el Servicio Militar Obligatorio en Colombia

Por: Chabely Gómez - Sexto semestre de Comunicación Social


Cumplir 18 años en Colombia para los hombres implica tomar una decisión que no es precisamente a voluntad propia, el Artículo 216 de la constitución política de Colombia declara que: Todos los colombianos están obligados a tomar las armas cuando las necesidades públicas lo exijan para defender la independencia nacional y las instituciones públicas.


Es así como el reclutamiento forzado en el país no sólo hacía parte de las acciones realizadas por las fuerzas insurgentes, también el Estado Nacional a través de las fuerzas armadas reclutan jóvenes para prestar el servicio militar obligatorio. En lo corrido del año 64.386 hombres han sido reclutados, de los cuales 324 jóvenes hicieron uso del derecho a la objeción por conciencia, causal de exoneración del servicio militar obligatorio permitido a través de la ley 1861 de agosto de 2017.


Alex Chilito, es un habitante campesino del municipio de San Sebastián en el sur del Cauca, su situación militar no se ha definido, pues lleva 9 años de remiso, es decir que, habiendo cumplido los 18 años, no se presentó a la cita de valoración militar. Como él, se calculan alrededor de 650.000 remisos que por distintas razones no se han vinculado al ejército.


Para Alex, el servicio militar obligatorio es el proceso que ha vinculado jóvenes a un conflicto armado en una guerra absurda de la que los jóvenes no deberían hacer parte. Una vez terminado el bachillerato, dice Alex, al no tener la posibilidad de continuar estudiando la única opción de empleo es el servicio militar, pues para acceder a laborar en Colombia existe la exigencia de la libreta militar como requisito lo cual obliga a vincularse al ejército.

Generalmente los jóvenes que hacen parte de las fuerzas armadas en su mayoría son jóvenes campesinos y de escasos recursos económicos que quizá no tuvieron la oportunidad de continuar sus estudios profesionales.


A pesar de ello, Alex conoce el derecho de la objeción por conciencia y lo define como la posibilidad de oponerse a la guerra:

“La objeción por conciencia es cuando mi conciencia me dicta que no soy capaz de atentar contra otro ser humano, que mi conciencia no me permite actuar violentamente contra un ser colombiano, es desligarnos de un conflicto armado que no nos compete”



De la otra cara de la moneda está Duvier Nupan, un Sub-Oficial del Ejército de grado Cabo Tercero del Arma De Ingenieros Militares De Colombia, donde lleva 1 año y 9 meses ejerciendo el cargo. Procede de un municipio del norte de Nariño, de familia campesina y humilde que siempre han buscado lo mejor para su hijo.

Duvier define al Ejército Nacional como su segundo hogar, es donde comparte la mayoría de su tiempo, es incluso su estilo de vida, su sueño cumplido, siempre le había llamado la atención el servicio, el trabajo con comunidades y cree que su labor se trata más de vocación y pasión por lo que hace. Cuando estaba en el colegio pensó en estudiar alguna carrera relacionada con números y administración, sin embargo, al cumplir sus 18 años se presentó al Distrito Militar en Pasto, para cumplir con el requisito Militar, teniendo la opción de experimentar y conocer las fuerzas armadas del Estado Colombiano, una vez ingresó se enamoró de su carrera.


Desprenderse de su vínculo familiar ha sido lo más complicado de su vocación, como el hecho de sentirse excluido por los compañeros, quienes de alguna manera le hicieron bullying por pertenecer a la región sur del país, en muchas regiones aún se estigmatiza al Nariñense, dice Duvier, lo cual le limitó hacer amigos en el proceso de formación.


Diferente a la percepción de Alex, Duvier define un arma como la herramienta para defender la patria, es su familia y a la vez su compañera, su confidente; tiene claro el concepto de que se ha fabricado con el objetivo de matar, pero lo hace en pro de la soberanía de la patria, se trata de defender el territorio colombiano de cualquier amenaza externa, aunque la misionalidad haya cambiado debido al conflicto interno que por mucho tiempo vivió Colombia.


Duvier, cree que el servicio militar debe ser obligatorio, pues aunque se haya visto la Institución por algunas personas como una cárcel, para él ha sido parte de su formación y de su motivación diaria para dar lo mejor y ser mejor.


De esta manera, dos opiniones se contraponen, una que está a favor de la patria y otra a favor de la vida, una que se hace por vocación y otra por obligación, son opuestas pero tienen factores en común, la mayoría son hijos de campesinos, viven en Colombia y buscan cumplir un proyecto de vida. Está en cada quien, seguir su instinto, en servir a la patria o recurrir a la objeción por conciencia para defender su vida.

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