Al que salió de casa y nunca volvió, al que regresaba a casa y lo desaparecieron, al que huyendo de la guerra lo atrapó, al que lo llamaron guerrillero, y lo siguieron hasta matarlo.
Pero esta no es la historia de la desaparición, sino de la búsqueda, y honrarla es su objetivo, a pesar del tiempo, y de la vida misma.
Los relatos se construyeron a partir de entrevistas dirigidas a las protagonistas de las historias, en el marco del proyecto de investigación titulado: «Historias de vida y fortalecimiento psicosocial a mujeres pertenecientes a la Mesa Departamental de Trabajo para la prevención, asistencia y atención a víctimas de desaparición de personas», en la ciudad de Pasto (Nariño, Colombia).
Así mismo, las fotografías fueron logradas a través de un ejercicio de co-creación con las mujeres participantes del proyecto.
Las mujeres protagonistas de estos relatos hacen parte de un grupo de 156 personas que buscan en Nariño. Ellas integran las organizaciones que en conjunto con 14 instancias como la Gobernación de Nariño, el CTI, el Ejército, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía, y la Policía, entre otras, conforman la Mesa Departamental de Trabajo para la Prevención, Asistencia y Atención a Víctimas de la Desaparición de Personas, una instancia creada mediante el Acuerdo número 1425 del 27 de noviembre de 2013, que busca promover acciones en materia de prevención, asistencia y atención a víctimas de la desaparición de Personas, así como de sus familiares del departamento de Nariño.
Según el Portal de Datos de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), en Colombia se estima que existen 111.640 personas desaparecidas, y 30.515 personas que buscan a su allegado. En Nariño hay cerca de 3.301 desaparecidos, y en el Putumayo, 3.884.
Estas historias son la muestra de la lucha y el anhelo de vida contra la muerte, y el olvido.
